Depresión en pandemia

Uno de los efectos que más deterioran a las personas en la pandemia es la depresión. La depresión que acompaña a este trastorno, con tan alto nivel de contagio, es una forma clínica insidiosa; se va instalando, progresivamente, y la persona no tiene conciencia de lo que está sucediendo. Cuando los síntomas ya están presentes, la persona esta agobiada y no tiene explicación para lo que ha sucedido. A esta forma de depresión, frente a un acontecimiento determinado como es la pandemia, se le puede denominar una Depresión Reactiva.

Los síntomas depresivos generalmente son muy conocidos, pero ahora queremos hacer énfasis en el estado de ánimo, en las funciones biológicas y en los síntomas de la vida instintiva.

El ánimo está apagado y se nota mucho más en aquellas personas que antes de la pandemia eran sonrientes, sociables y emprendedoras. La persona depresiva, con ánimo bajo, siente que no es ella misma. Su nivel de hipotimia es sólo personal al inicio, pero luego, todo su entorno lo va notando.

Las funciones biológicas de la persona con esta depresión reactiva están disminuidas; encontramos casos de hiporexia, que puede llegar hasta la anorexia reactiva. Así mismo, encontramos modificaciones patológicas en el sueño; algunas personas pueden presentar hipersomnia y permanecer dormidos por diez horas o mucho más en un día. De manera similar, pueden presentar insomnio, tanto el insomnio para el inicio o conciliación del sueño, como el insomnio de mantenimiento del sueño (no despertar y perder el sueño). Muchas personas recurren a medicación hipnótica que, muchas veces, provoca efectos secundarios de alta significación en el paciente.

La función biológica sexual también está disminuida en esta depresión reactiva. Se observa que, frecuentemente, disminuye el deseo sexual y también la función sexual propiamente dicha, como en el caso de la impotencia y la frigidez.

Entre las funciones de la vida instintiva pueden estar alterados el instinto gregario, disminuyendo la interacción social de las personas; y el instinto de conservación así, por ejemplo, si la depresión se acentúa, puede haber acciones de autoagresión e ideación suicida.

Tal como podemos ver, la depresión tiene algunos caminos que, no siempre, son los más mencionados entre los síntomas depresivos frecuentes y que debemos tenerlos en consideración.

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